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martes, 20 de septiembre de 2022

Comprar Un Padre


Una joven pareja entró en el mejor almacén de la ciudad. Primero comenzaron a ver objetos para jóvenes y finalmente cuando estaban a punto de retirarse, fueron al sector infantil. Ambos se entretuvieron mirando los juguetes en las estanterías. Los había de todo tipo, pero no llegaban a decidirse. Al verlos dudando, una dependiente muy simpática se les acercó y les preguntó por sus intereses.

—Mira, le explicó la mujer a la empleada, —tenemos una niña muy pequeña, pero estamos casi todo el día fuera de casa y a veces, hasta en la noche. Es una hermosa niña, pero casi no sonríe, añadió el hombre. —Quisiéramos comprarle algo que la hiciera feliz, algo que le diera alegría aun cuando estuviera sola, algo que la acompañara, que le ayudara en su desarrollo psicomotriz…—Lo siento, respondió la empleada mirándolos seriamente, —pero aquí no vendemos padres.


Moraleja

Hasta una empleada puede intuir la soledad de la niña, niños que también padecen de depresión y estrés por causa de la soledad. Recibiendo juguetes de sus padres, porque ellos no les pueden dedicar el tiempo necesario para amarlos. Así acallan tal vez sus sentimientos de culpa.

El Televisor

 




Mientras oraba antes de acostarse, un niño pidió a Dios con mucha devoción: –Señor, esta noche te pido algo especial: por favor conviérteme en un televisor. Quisiera ocupar su lugar. Quisiera sentir lo que vive la tele de mi casa. Es decir, tener un cuarto especial para mí y reunir a todos los miembros de la familia a mí alrededor. Yo vivo en el sótano a lado de la lavadora, "Quiero ser tomado en serio cuando hablo.

Convertirme en el centro de atención y ser aquel al que todos quieren escuchar sin interrumpirlo ni cuestionarlo. Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona, porque cuando se descompone llaman al técnico. Quiero tener la compañía de mi papá cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo. Y que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen por estar conmigo. Todo eso lo hacen por la tele y no por mí.

jueves, 1 de septiembre de 2022

Un Error Afortunado


En el salón de clase había dos alumnos que tenían el mismo apellido: Gonzáles. Uno de los Gonzáles, el más pequeño, era un verdadero dolor de cabeza para la maestra: indisciplinado, poco apegado a los estudios, un buscapleitos. En cambio, el otro Gonzáles, era un alumno ejemplar, responsable y todo un caballero.

Un día, al final del mes, se realizó la reunión de padres de familia, al terminar la reunión, una señora de modales muy finos se acercó y se presentó frente a la maestra como la mamá de Gonzáles. La maestra, creyendo que se trataba de la mamá del alumno ejemplar, se deshizo en alabanzas y felicitaciones y repitió varias veces que era un verdadero placer tener a su hijo como alumno. A la mañana siguiente, el Gonzáles revoltoso llegó muy temprano al colegio y fue directo en busca de su maestra. Cuando la encontró, le dijo casi entre lágrimas: Muchas gracias profesora por haberle dicho a mi mamá que yo era uno de sus alumnos preferidos y que era una alegría tenerme en su clase. ¡Con qué felicidad me lo decía mi madre! ¡Qué feliz estaba! Yo sé que hasta ahora no he sido bueno y me he hecho castigar mucho, pero desde ahora le prometo que voy a cambiar. La maestra cayó en la cuenta de su error, pero no dijo nada. Sólo sonrió y acarició levemente la cabeza de Gonzáles en un gesto de profundo cariño. Con el pasar del tiempo, el pequeño Gonzales cambió totalmente desde entonces y fue realmente, un placer tenerlo en clase, ahora la maestra dice: ahora tengo 2 Gonzales ejemplares.

Moraleja

Muchas veces, las expectativas que tenemos de una persona, de una u otra forma se las comunicamos y es probable que se conviertan en realidad. Las expectativas que los profesores tienen, representan uno de los factores más poderosos en el rendimiento escolar de los alumnos. Si el maestro tiene expectativas positivas sobre sus alumnos, ellos lo notan y logra que estos avancen. Lo mismo si son negativas. Si el maestro está convencido de que sus alumnos son incapaces, los vuelve incapaces. Como dice el dicho: “Si piensas que tu alumno es un idiota, si en realidad no lo es, pronto lo va a ser”.  Si, por lo contrario, el maestro está convencido de que tiene en su salón un grupo de triunfadores, los vuelve triunfadores. Si el maestro tiene una autoestima positiva, valora su trabajo y se encuentra a gusto consigo mismo, sus alumnos lo notan.

Por el contrario, el maestro amargado, sin entusiasmo ni ilusión, cubre toda la acción educativa con un manto de pesimismo y frena las capacidades de sus alumnos. 

Evita toda palabra, gesto u opinión ofensiva. Subraya siempre lo positivo, y sobre todo, no dejes nunca de querer a tus alumnos. Querer a los alumnos no es exagerar en halagos, haciendo que tengan una falsa autoestima. Querer a los alumnos supone interesarse por ellos, por su crecimiento y su desarrollo integral, alegrarse de sus éxitos, aunque sean pequeños y sobre todo, nunca perder la fe.

Vive y enseña a vivir para hacer felices a los que te rodean. En vez de preguntarte qué te van a dar los demás, pregúntate qué vas a darles tú. Proponte vivir de tal modo que todos los que te tratan y conocen sientan una dicha tenerte.  Esfuérzate, desde que te levantas, por ser un regalo para todos los que te consigas en el día. Que consideren un don haberse encontrado contigo. Que de tu conversación salgan fortalecidos. Piensa en lo mucho que se te ha dado, en lo privilegiado que eres. Porque se te ha dado mucho, debes mucho a los demás.

 

sábado, 13 de agosto de 2022

Dar Y Perder La Vida


Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz, que sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a donarle sangre. Yo lo vi dudar por un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: Sí, lo haré si eso salva a Liz. Mientras la transfusión se hacía, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, muy sonriente, mientras nosotros los asistíamos y veíamos regresar el color a las mejillas de la niña. De pronto el pequeño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: ¿A qué hora empezaré a morir? No había comprendido al doctor, pensaba que tendría que darle toda su sangre a su hermana. Y aun así había aceptado.

Moraleja

Da todo por quienes amas. Ama como nunca lo has hecho. No desprecies la amistad de tus amigos. Vive cada día con fe, amor y paz.

martes, 5 de julio de 2022

Sabiduría Infantil

Una maestra estaba dando clases a niños de primer grado, daba clases de pintura, la favorita de los pequeños estudiantes. La situación se puso interesante cuando unos niños comenzaron a discutir sobre la pintura de una familia. Había un niño en la pintura que tenía el cabello de color diferente al del resto de los miembros de la familia. A lo que uno de los niños del grupo sugirió que el niño de la pintura era adoptado y una niña compañera del grupo le dijo: Yo sé todo sobre adopciones ¿y porque sabes eso? Le preguntó el niño, porque yo soy adoptada. ¿Qué significa ser adoptado? preguntó otro niño. Significa dijo la niña, que tú creces en el corazón de tu mamá en lugar de crecer en su pancita.

Moraleja

Si quien imparte educación no es al mismo tiempo estudiante, no puede ser obedecido, a menos que lo haga por la fuerza, no puede aprender cosas nuevas, a menos que vacíe su vaso lleno.

jueves, 30 de junio de 2022

Recuerda A Quienes Sirves

 


En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en una heladería y se sentó en una mesa. La mesera puso unas servilletas enfrente de él, –¿Cuánto cuesta un helado con chocolate y maní?, preguntó el niño. –Cincuenta centavos, respondió la mujer. El niño sacó la mano del bolsillo y examinó las monedas y preguntó nuevamente: –¿Cuánto cuesta un helado sin chocolate y maní? Algunas personas esperaban en otras mesas y la camarera ya estaba un poco impaciente, Veinticinco centavos, dijo rápidamente. El niño volvió a contar las monedas. –Quiero el helado sin chocolate y maní, dijo. La mesera le trajo el helado, puso la cuenta en la mesa y se retiró. El niño terminó el helado, pagó en la caja y salió. Cuando la mesera volvió a limpiar la mesa, le costó tragar saliva al ver que allí, ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos de propina.

Moraleja

Jamás juzgues a alguien antes de saber por qué.

miércoles, 10 de enero de 2018

El Eco


Un padre y su hijo estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, lastimándose, y grito de dolor: ¡Aaaaaayyyy!
Para su sorpresa, oyó una voz que repetía, en algún lugar de la montaña: ¡Aaaaaayyyy!  Con curiosidad, el niño gritó: ¿Quién está ahí? Y recibió esta respuesta: -¿Quién está ahí?  Enojado, gritó: -¡Sonso! Y escuchó que le respondían: ¡Sonso! El niño miró al padre y le dice:  ¿Papi?,mirá lo que me dice.
El hombre, sonriendo, le dijo: Hijo mío, presta atención  -Y gritó hacia la montaña: ¡Te admiro!  Y la voz le respondió: -¡Te admiro! De nuevo, el hombre gritó: -¡Eres un campeón! Y la voz le respondió: -¡Eres un campeón! El niño estaba asombrado, pero no entendía nada. Entonces el padre le explicó: -La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces.

Moraleja 

Nuestra vida es un reflejo de nuestras acciones. Si desea más amor en el mundo, ella nos da de regreso exactamente lo que le hemos dado. Nuestra vida no es una coincidencia, sino un reflejo de nosotros mismos.

martes, 9 de enero de 2018

La Historia de los Clavos

Dice que había una vez un niño de 9 años que tenía un humor terrible era malcriado, no hacía la tarea, robaba, mentía, pateaba y el papá realmente no sabía qué hacer con él Hasta que un día va a la iglesia y le pide consejo al cura, este le dice que compre una bolsa de clavos. 
—Lo crucificaré? Dijo el papá, no hijo mío, solo le enseñarás una lección. Entonces el papá fue a la ferretería compró, los clavos compró un martillo y llamó a su hijo.
Y le dijo" Mira hijo vos realmente eres inaguantable, no limpias, no haces las tareas, mientes y te peleas con tus vecinos,  mirá, cada vez que te portes mal Vas a clavar un clavo en la puerta de tu cuarto aquí tienes la bolsa aquí tienes el martillo. 
—Bueno, dice el niño con cierto desgano.
Al día siguiente el niño va con el papá y le dice: papá ayer clave 187 clavos Osea que se había portado mal 187 veces, el papá lo miró sorprendido y triste, y le dijo: Bueno ni modo. Pasaron dos días y el niño va con el papá y le dice: papá ayer clave 95 clavos, pasaron cuatro días y el niño le dice: papá papá ayer clave 50 clavos. Y fueron pasando los días hasta que llegó el día en el que el niño va corriendo con el papá y le dice: Papi te cuento ayer no clave ningún clavo. Osea que todo el día se había portado bien y papá contento le dice: muy bien hijo Te felicito mira ahora cada vez que te portes bien, cada vez que hagas caso que hagas la tarea, qué tiendas tu cama, vas a sacar un clavo de la puerta de tu cuarto. 
—Buenos papi, le respondió el niño y se fue contento, estaba medio motivado con el ejercicio.
Fueron pasando los días, el niño se fue portando bien Hasta que llegó el día Donde el hijo va y le cuenta a papá: papi Te cuento ya he sacado todos los clavos de la puerta, —muy bien hijo realmente hiciste un excelente trabajo, ahora vamos a ver tu puerta. Llegan hasta su puerta y la puerta estaba clavada, desclavada, rajada, partida de tanto clavar clavos y el papá le dice al hijo: "hijo mira, esa puerta esa puerta es como el corazón de las personas está lleno de heridas vos puedes lanzar un insulto, lo que es clavar un clavo, te puedes arrepentir y pedir disculpas, lo que es sacar un clavo, pero el hueco sigue ahí. Para evitar los problemas y dañarte a vos y a la gente es mejor callar y no decir nada"

El Dibujo Milagroso

Había una vez una niñita que pasaba clases en un kínder,  y en general no prestaba mucha atención a la maestra y no sacaba buenas notas. Pero en una ocasión que estaban en una clase de dibujo, la niña se fue al fondo de la clase y comenzó a dibujar con mucha concentración, cosa que llamó la atención a la maestra, que en esta ocasión había cumplido las instrucciones, y la maestra al darse cuenta de esto, estaba muy atenta a la niña para reforzar estas conductas positivas que estaba emitiendo, o sea que pensó en acercase a ella para alentar su dibujo.
Ea así que fue caminando hasta el fondo y le preguntó: ¿Qué estás dibujando? y ella dijo “estoy dibujando a Dios”
—Si hija,  esta bien, pero, nadie sabe cómo es Dios, nunca nadie lo ha visto, y la niña le respondió: “pues lo veran en un minuto”.

Moraleja 

Los niños se arriesgan, hacen el intento, no tienen temor a equivocarse como nosotros los adultos, tienen una confianza sin límites, ¿qué nos pasó? 

lunes, 8 de enero de 2018

El Collar de Turquesas


Detrás del mostrador, un empleado miraba distraídamente hacia la calle mientras una pequeña niña se aproximaba al local. Ella se acercó a la vitrina y aplastó su naricita contra el vidrio para ver más de cerca los objetos que allí estaban exhibidos. De pronto sus ojos se abrieron y brillaron más cuando vio un objeto. De inmediato entró decididamente en el local y señaló con su dedo un hermoso collar azul que le había llamado la atención, mientras le decía al vendedor.

Quiero este, quiero que me lo envuelva con un papel regalo color azul. Es para una hermana mía. ¿Podría hacerme un lindo paquete?

El dueño del local, quien estaba a un lado observado la situación, miró a la niña con cierta desconfianza y con toda tranquilidad le preguntó:
—¿Con qué vas a pagar, pequeña?
Con dinero
Sin alterarse ni un instante, la niña sacó de su bolsillo un atadito lleno de nudos, los cuales delicadamente fue deshaciendo uno por uno. Cuando terminó de hacerlo, colocó orgullosamente el pañuelo sobre el mostrador y dijo:
—¿Esto alcanza, no? —En el pañuelo solamente había unas cuantas monedas…
Mirando al dueño con cierta ternura, en una mezcla de ilusión y tristeza le dijo:
—Señor, desde que nuestra madre murió, mi hermana me ha cuidado con mucho cariño y la pobre nunca tiene tiempo para ella. Hoy es su cumpleaños y quiero llevarle un regalo; estoy segura que ella se va a poner feliz con este collar, porque es justo del color de sus ojos…
El empleado miraba al dueño y a la niña sin saber qué hacer o decir, hasta que el propietario le sonrió a la niña,  y envolvió el collar en un espectacular papel azul plateado, con un perfecto moño hecho con una cinta azul.
Ante el estupor del empleado, el dueño colocó el hermoso paquete en una de las exclusivas bolsas de la joyería y se lo entregó a la pequeña diciéndole:
—Toma, llévalo con cuidado.
La niña se fue feliz saltando calle abajo. No había terminado el día cuando una encantadora joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el paquete desenvuelto y preguntó al dependiente:
—Señor, ¿este collar fue comprado aquí? Vengo a devolver este collar que mi hermana se robó de aquí, le pido mil disculpas
El empleado cortésmente le pidió a la chica que esperara un momento mientras llamaba al dueño, quien apareció enseguida y con la más respetuosa sonrisa, le dijo:
—Sí, señora, este collar es una de las piezas especiales de nuestra colección exclusiva y, en efecto, fue comprado aquí esta mañana. No, no fue robado dirá usted
—¿Puede usted decirme cuánto costó?
—Lamento no poder brindarle esa información, señora. Es nuestra política que el precio de cualquier artículo es un asunto confidencial entre la tienda y el cliente.
—Pero, señor, mi hermana solo tenía algunas monedas que ha juntado haciendo muñecas de trapo con ropa vieja; mi sueldo es demasiado modesto y apenas nos alcanza para sobrevivir. Este hermoso collar no es de fantasía, ¡y ella no tendría dinero suficiente para pagarlo!
El hombre tomó el estuche, rehízo el paquete y con mucho cariño puso de nuevo la cinta y, mientras se lo devolvía a la joven, le dijo: el pago que su hermana hizo fue justo.
—Ella dio todo lo que tenía en la vida. Es decir, pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar.
Un magnífico silencio llenó el local y unas lágrimas rodaron por el rostro de la joven, mientras agarraba el paquete y salía del almacén abrazándolo fuerte contra su pecho.

Las Espigas de Trigo


Un agricultor recorría con su hijo los campos para ver si el trigo ya estaba maduro. Padre, preguntó el niño, ¿por qué algunas espigas de trigo están inclinadas hacia abajo y otras tienen la cabeza erguida como mirando al cielo? Las que miran arriba deben ser las mejores, las que están jorobadas y tiene caída la cabeza no se deben poder aprovechar. El padre cogiendo una de las espigas que se doblaban le dijo: ¡Fíjate, hijo mío! Esta espiga que se inclina con modestia es perfecta, está cuajada de grano, pero ésta otra que se levanta con tanto orgullo en el trigal; está seca y es inaprovechable.

Moraleja 

Así pasa muchas veces en el mundo: Los soberbios son secos, nulos, no sirven para gran cosa; los humildes son útiles y preciosos.

El Regalo Esperado


Había una vez una niña pequeña que quería una muñeca. Cada tarde, se arrodillaba a decir sus oraciones, y a recordarle su deseo a Dios. “Por favor Dios, dame una muñeca para Navidad.” La Navidad llegó y pasó, pero no había muñeca para la niña. Como el cumpleaños de la niña era a Comienzos de enero, nuevamente comenzó los rezos para pedir su muñeca. “Por favor Dios, no quiero otra cosa, sólo mi muñeca.” Cuando abrió sus regalos de cumpleaños, no encontró ninguna muñeca. Seguía el día de la reyes, y la niña redobló sus esfuerzos. “No quiero dulces, Dios. Sólo una muñeca, por favor te lo pido”. Su hermano que tenía su cuarto alado de ella todo el tiempo había escuchado sus plegarias nocturnas, ya estaba cansado de oír el asunto de la muñeca. “¿Por qué no te das por vencida?”, le preguntó impaciente. “Dios no está respondiendo a tus oraciones” porque Dios no existe. “Si existe y Dios sí está respondiendo a mis oraciones”, contestó la pequeña. “¿Cómo es posible que Dios esté respondiendo a tus oraciones?”, "La Navidad llegó y pasó, y nada, tu cumpleaños se fue y nada, los reyes ni se acordaron de vos y todavía no tienes tu muñeca. Dios no está respondiendo a tus oraciones, sonsa.” “Sí lo está”, repitió ella, “Dios me está diciendo que ¡NO!” que no es el momento adecuado, que tengo que esperar, y no me quedo de brazos cruzados porque si soy perseverante lo lograré.

El Niño Negro

Dice que una vez durante las vacaciones, en un hermoso parque, muy concurrido y repleto de niños jugando, Destacaba un vendedor vestido como payasito para llamar la atención y sosteniendo en su mano derecha globos multicolores, los tenía rojos, azules, de rayas y de todos tamaños. Cada vez que la clientela escaseaba, hábilmente soltaba un globo y éste se elevaba hasta perderse en el las nubes. Muy cerca del vendedor estaba un niño negro que emocionado contemplaba el hermoso espectáculo de los globos que se elevaban, y desaparecían en lo más alto de los cielos, pero el niño también reflexionaba y no resistiendo más, se acercó al vendedor y le preguntó: señor honorable payasito: ¿si tuvieras un globo de color negro como yo y lo soltaras, también se elevaría?, a lo que el vendedor le contestó: mira hijo, los globos se elevan por lo que llevan dentro, no por su color.

Moraleja:

Esta historia nos sirve para reflexionar sobre la discriminación y la autoestima porque para ser felices no depende de cuestiones externas y de apariencias físicas, si no depende de cómo nos sintamos por dentro y de cómo seamos por dentro lo que yo soy por dentro es lo que yo proyecto hacia fuera.

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