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miércoles, 14 de septiembre de 2022

Los Hijos Son Como Navíos


Al dar una mirada a un navío en el puerto, imaginamos que está en su lugar más seguro, sostenido por una fuerte amarra. Sin embargo, sabemos que esa nave está allí preparándose, abasteciéndose y alistándose para zarpar hacia el mar, cumpliendo con el designio para el cual fue creado. Dependiendo de lo que la fuerza de la naturaleza le reserve, esa nave tendrá que desviar la ruta, trazar otros caminos y buscar otros puertos. Pero retornará fortalecida por la trayectoria recorrida, habrá ganado experiencia por las diferentes condiciones climáticas que superó y habrá mucha gente esperando feliz su regreso en el puerto.

Así son los hijos, tienen a sus padres, que representan un puerto seguro, hasta que se vuelven independientes. Pero, por más protección y sostén que puedan sentir junto a ellos, los hijos nacieron para soltar amarras y surcar los mares de la vida, para correr sus propios riesgos y vivir sus propias contingencias. Cierto es que llevarán consigo los ejemplos recibidos en su hogar, los conocimientos adquiridos en la escuela, pero lo más importante estará en el interior de cada uno: en la capacidad de ser feliz. El lugar más seguro para el navío es el puerto, aunque aquel no fue construido para permanecer allí. Lo difícil es el momento de verlo zarpar.

El regalo de amor más grande que se le puede dar a un hijo es la autonomía. Muchos padres piensan que ellos serán el puerto estable de sus hijos y suelen olvidar que en cambio deben prepararlos para navegar mar adentro. Hay que animarlos a encontrar su propio lugar, donde se sientan seguros, con la certeza de que ellos llegarán a ser también un puerto para los nietos.


Moraleja


A la postre los hijos deben convertirse en ciudadanos del mundo. Para que lo logren, debemos procurar que lleven en su equipaje valores tales como excelencia, tenacidad, honestidad, disciplina y generosidad. Los padres quisieran ver una sonrisa en los hijos, pero no pueden sonreír por ellos, pueden desear su felicidad con toda su alma, pero no pueden ser felices por ellos. Habrá que repetir entonces que la felicidad consiste en tener un ideal para buscar y la certeza de estar dando pasos firmes en el camino de ese logro. Los padres no deben marcar los pasos de los hijos y los hijos nunca deben descansar en los pasos que los padres forjaron. Los hijos deben salir desde el puerto a donde sus padres llegaron y, como los navíos, partir en busca de superar sus obstáculos y forjar sus propias aventuras. Como dice un viejo refrán: “Cuando un barco no llega a puerto, casi nunca la culpa es del puerto”.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Lo Que Esperamos Los Hijos De Nuestros Padres


En una reunión de padres de familia, un joven pidió la palabra para leer un escrito que había hecho con varios de sus compañeros. El rector, un poco sorprendido, aceptó la lectura del siguiente documento:

Son muchas las ocasiones en las que se escucha a los padres manifestar lo que quisieran de sus hijos cuando crezcan. Por ejemplo, que sean grandes profesionales, exitosos y responsables. Hablando de hoy, que obedezcamos, que ayudemos en la casa, que seamos educados con papá y mamá, y que no nos peleemos con nuestros hermanos; en fin, esperan muchas cosas de nosotros.

Pero alguna vez, desde su perspectiva de padre o madre, ¿ha pensado lo que nosotros, sus hijos o hijas, esperamos de ustedes? Compréndannos. Sabemos que ustedes trabajan, pero nosotros estudiamos (aunque a veces no les parezca); no somos multiusos y también nos cansamos; no somos perfectos y tenemos errores, pero los tenemos a ustedes para ayudarnos a mejorar. Nos gustan cosas diferentes a las que les gustan a ustedes, porque los tiempos cambian y las costumbres también. No esperen que nos vistamos como ustedes ni que actuemos como ustedes; compréndannos, somos diferentes a ustedes.

Respétennos. Respeten nuestras decisiones y respeten nuestras opiniones puesto que unas y otras reflejan nuestra manera de ser; por lo mismo respeten también nuestras preferencias. Respeten nuestra privacidad, pues tenemos derecho aguardar secretos. Además, respeten nuestros sueños y metas: tal vez no sean lo que ustedes desean, pero si los tenemos es porque al menos deseamos cumplirlos. Apóyennos. No se imaginan cuanto necesitamos de ustedes, son nuestra fuerza para poder cumplir todos esos sueños y deseos. Apóyennos en lo que elijamos en nuestra vida, ya sea nuestra carrera, nuestra novia o novio, nuestros amigos, o en las metas que nos propongamos. Exprésennos abiertamente ese apoyo y así saldremos adelante con mayor facilidad.

Escúchennos. Escuchen cuando les hablemos: no solo hablen ustedes. Escuchen nuestras historias, pero demuestren sus ganas de oírnos. Escuchen nuestros problemas e inquietudes, escuchen nuestros sentimientos, escuchen nuestros reclamos y gritos. Respeten nuestras alegrías y festejos. Por más insignificantes que sean las cosas que les contamos, óigannos, lo necesitamos. Oriéntennos. Tal vez muchas veces lo hayan intentado y no los hemos aceptado: perdónennos por no hacerlo, pero por favor nunca dejen de aconsejarnos y guiarnos. Ustedes son los de la experiencia, lo reconocemos, pero no nos obliguen tampoco a seguirlos, no nos dejen caer y fallar; si nos van a ayudar para el futuro, y soy terco, cuando eso pase jálennos las orejas y póngannos de nuevo en el camino correcto.

Pero lo más importante: sean nuestro ejemplo, nuestro modelo a seguir. No nos exijan cosas que ustedes no dan: no nos exijan paciencia si ustedes nos gritan; no nos exijan respeto si nos insultan y ofenden; no pidan que cumplamos lo que prometemos si ustedes no lo hacen; no nos pidan amor si no nos lo dan; no nos pidan besos y abrazos si lo que recibimos a cambio son gritos y golpes. Los queremos y mucho, nos encanta que sean nuestros papás y mamás, nos encanta estar con ustedes, pero, así como nos piden cosas, nosotros también se las pedimos y no por venganza sino por necesidad. Los necesitamos, necesitamos de ustedes y de su amor; necesitamos sus besos y sus abrazos, pero también necesitamos que nos dejen volar.

Sabemos que ustedes no son perfectos, nosotros tampoco lo somos. Sabemos que no nos pueden cumplir todos los caprichos, pero lo material no nos importa. Sabemos que hacen las cosas por nuestro bien y se lo agradecemos. Sabemos que desean lo mejor para nosotros, y también deseamos lo mejor para ustedes. Sabemos que no quieren que suframos, pero de repente es bueno sufrir y tropezar, y tal vez así nos levantaremos más fuertes y venceremos. Los queremos mucho y gracias por todo.


Moraleja

Los chicos y chicas están cuestionando mucho la conducta de sus padres. No entienden muchos de sus comportamientos: pero los padres también tienen inmensas brechas de comunicación con sus hijos y se dan enormes incomprensiones. Este mensaje figurado de los hijos a los padres nos pone a pensar en que los hijos también son personas. Lo peor de todo es que las comunicaciones, cuando fallan del lado paterno o materno, se convierten en situaciones de poder, en órdenes tajantes y no en razonamientos. De ahí en adelante la causa está perdida y la interacción se rompe por algún tiempo.  Realmente no es el rol de amigo el que espera un chico en formación de su papá o de su mamá, puesto que un amigo no reprende, no evalúa, no establece límites, no disciplina. Un amigo es complaciente y hasta cómplice, casi nunca recrimina y no se opone a los gustos del amigo.

martes, 9 de enero de 2018

La triste historia de los Elefantes del Parque Nacional Kruger


Hace un tiempo atrás en el parque nacional Kruger en Sudáfrica, encontraron varios rinocerontes blancos muertos, animales en serio peligro de extinción, esto nunca había pasado antes y no sabían que los estaban matando, después de estudiar la situación e investigar en profundidad, se dieron cuenta de que los que estaban asesinando cruelmente a esos rinocerontes, eran los elefantes, ahora, siempre hubo elefantes y rinocerontes en ese parque pero los elefantes jamás habían hecho algo así, después de otra investigación determinaron que los que habían cometido ese echo fueron un grupo de elefantes adolescentes de unos 20 años de edad, esos elefantes crecieron sin roles, sin modelo y sin autoridad, porque? Porque 20 años atrás, hubo una sobrepoblación de elefantes y estaban deforestando la zona y la única solución que vieron fue reducir la población de elefantes al 40%, pero a que elefantes creen que eligieron para matar?.
Eligieron a los más viejos, más grandes y más adultos, por ende los más sabios. y esos elefantes que sobrevivieron después de 20 años ya eran adolescentes los cuales no tuvieron a un papá o mamá matriarca que les muestre cómo comportarse, entonces a estos elefantes sin autoridad, estaban a punto de matarlos porque no encontraban otra solución, eran un peligro ya para los habitantes del lugar porque estaban comenzado a invadir algunas aldeas, pero como no querían quedarse sin elefantes tuvieron que usar el ingenio para encontrar una solución sin tener que matarlos, saben cuál fue la solución?.
¿Los encerraron? ¿Los amarraron?, no,  la solución fue traer a 3 elefantes adultos de otro parque y en un mes se solucionó el problema, estos elefantes jóvenes necesitaban alguien que los guiara, educara y mostrara el camino.
Algo similar está ocurriendo con nosotros los seres humanos, los jóvenes están creciendo sin los valores y normas que a nosotros nos sirvió tanto, esta habiendo una ausencia de padres y madres que se la pasan trabajando y privando de educación vital a sus hijos.

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