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martes, 30 de agosto de 2022

Tanto Para Aprender



Aprendí que la mayoría de las cosas por las que me preocupo nunca suceden. Aprendí que cada logro alguna vez fue considerado imposible. Aprendí que nada de valor se obtiene sin esfuerzo. Aprendí que la expectativa es con frecuencia mejor que el suceso en sí. Aprendí que aun cuando tengo molestias, no necesito ser una molestia. Aprendí que nunca hay que dormirse sin resolver una discusión pendiente. Aprendí que no debemos mirar atrás, excepto para aprender. Aprendí que cuando alguien aclara que se trata de principios y no de dinero, por lo general se trata de dinero. Aprendí que hay que luchar por las cosas en las que creemos. Aprendí que las personas son tan felices como deciden serlo. Aprendí que la mejor y más rápida manera de apreciar a otras personas es tratar de hacer su trabajo. Aprendí que los días pueden ser largos, pero la vida es corta. Aprendí que, si tu vida está libre de fracasos, es porque no has arriesgado lo suficiente. Aprendí que es bueno estar satisfecho con lo que tenemos, pero nunca con lo que somos.

Aprendí que podemos ganar un centavo en forma deshonesta, pero que más tarde este nos costará una fortuna. Aprendí que debo ganar el dinero antes de gastarlo. Aprendí que debemos apreciar a nuestros hijos por lo que son y no por lo que deseamos que sean. Aprendí que el odio es como el ácido: destruye el recipiente que lo contiene. Aprendí que planear una venganza sólo permite que las personas que nos hirieron lo hagan por más tiempo. Aprendí que las personas tienen tanta prisa por lograr una "buena vida" que con frecuencia la vida pasa a su lado y no la ven. Aprendí a no dejar de mirar hacia el futuro; que todavía hay muchos buenos libros para leer, puestas de sol que ver, amigos que visitar, gente a quien amar y viejos perros con quienes pasear. Aprendí que todavía tengo mucho que aprender.

La Felicidad Es El Camino


Nos convencemos de que la vida será mejor después de cumplir los 18 años, después de casarnos, después de conseguir un mejor empleo, después de tener un hijo, después de tener otro. Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que nos sentiremos felices cuando lo sean. Después nos lamentamos porque son adolescentes difíciles de tratar; ciertamente, nos sentiremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestra pareja le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados. La verdad es que no hay mejor momento que este para ser felices. Si no es ahora, ¿cuándo? Una de nuestras frases favoritas es de Alfred de Souza: "Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar; entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran mi vida".

Esta perspectiva nos ha ayudado a ver que no hay camino a la felicidad: la felicidad es el camino. Debemos atesorar cada momento, mucho más cuando lo compartimos con alguien especial, y recordar que el tiempo no espera a nadie. No esperes hasta terminar la escuela, hasta volver a la escuela, hasta bajar diez kilos, hasta tener hijos, hasta que los hijos vayan a la escuela, hasta que se case, hasta que se divorcie, hasta el viernes por la noche, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que muera, para aprender que no hay mejor momento que este para ser feliz. La felicidad es un trayecto, no un destino. Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.

martes, 23 de agosto de 2022

La Pregunta Más Importante

 

En cierta ocasión, durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, el profesor nos hizo un examen sorpresa. Leí rápidamente todas las preguntas, hasta llegar a la última: ¿Cómo se llama la mujer que limpia la escuela?, Seguramente era una broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Era alta, de cabello oscuro, unos 5O años, pero, ¿Cómo iba a saber su nombre? Entregué el examen sin contestar la última pregunta. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si esa pregunta contaría para la calificación. Definitivamente, contestó. En sus carreras ustedes conocerán a muchas personas. Todas son importantes. Ellas merecen su atención y cuidado, aun si ustedes sólo les sonríen y dicen: ¡Hola!" Nunca olvidé esa lección, y supe luego que su nombre era Dorothy. Ahí me di cuenta de que todos somos importantes. 

Moraleja

La vida da muchas vueltas, un dia estás arriba y otro abajo. Hay que llevarse bien con todos, la humildad ante todo. 

El Sentido de la Vida

–Cuál es el sentido de la vida? Gorjeaba el ruiseñor. –¿Qué otra cosa sino cantar? Y rompió el aire con sus trinos. –¿Cómo va a ser el canto? Gritó un topo negro, –de ninguna manera, luchar continuamente con la oscuridad; en eso consiste la vida. –¡Eso sí que no! Objetó una mariposa de irisados colores. –Goces y alegría; esto es la vida. Tampoco tú tienes la razón, –le contestó una abeja, porque el sentido de la vida consiste en trabajar esforzadamente cada día, más trabajo que alegría. –¡Ah, es verdad! suspiró una hormiga. Más trabajo y cansancio que alegría. Desde las alturas bajó ruidosamente la voz de un águila: –Ninguno de ustedes tiene razón. La vida es libertad y poder, y ascenso a las alturas azules. Entonces se enzarzaron en la discusión las mismas plantas. El pino esbelto dio la razón al águila, afirmando que la vida es el ascenso a las alturas.

La rosa de los Alpes y la siempreviva fueron del parecer de la hormiga: –la vida no es más que lucha continúa y constante penar. La rosa y el lirio dijeron que la vida ha de ser pura alegría y mero encanto. También la nube hizo descender su voz: –La vida es amargura, llanto y lágrimas. Los ríos, que corren rápidos, gritaron sin pararse: –La vida es un continuo perecer; es un simple pasar…Y cuando el desconcierto y la contradicción y el desorden más caótico estaba en su apogeo, comenzó a repicar la campana de Navidad, y enmudeció como por encanto aquella algarabía del discutir, del filosofar y del charlar, y en el silencio repentino comprendieron todos la verdad de que la verdadera vida está en la paz y en la alegría, en la fuerza y en la armonía, en el empuje y en el valor, en la fidelidad y en la pureza.

viernes, 19 de agosto de 2022

Lo Tuyo Y Lo Mío

 

Cuando una señora llegó a la parada de trenes, le informaron que su tren se retrasaría aproximadamente una hora. Un poco fastidiada, se compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua. Buscó un banco en el andén central y se sentó, preparada para la espera. Mientras ojeaba la revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. De pronto, sin decir una sola palabra, estiró la mano, tomó el paquete de galletas, lo abrió y comenzó a comer. La señora se molestó un poco; no quería ser grosera pero tampoco hacer de cuenta que nada había pasado. Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete, sacó una galleta y se la comió mirando fijamente al joven. Como respuesta, el joven tomó otra galleta y, mirando a la señora a los ojos, se la llevó a la boca. Ya enojada, ella cogió otra galleta y, con ostensibles señales de fastidio, se la comió mirándolo fijamente. El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora estaba cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, ella se dio cuenta de que sólo quedaba una galleta, y pensó: No podrá ser tan caradura, mientras miraba alternativamente al joven y al paquete. Con mucha calma el joven alargó la mano, tomó la galleta y la partió en dos. Con un gesto amable, le ofreció la mitad a su compañera de banco.

¡Gracias! dijo ella tomando con rudeza el trozo de galleta. De nada, contestó el joven sonriendo, mientras comía su mitad. Entonces el tren anunció su partida. La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Desde la ventanilla, vio al muchacho todavía sentado en el andén y pensó:  ¡Qué insolente y mal educado! ¡Qué será de nuestro mundo! De pronto sintió la boca reseca por el disgusto.  Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó estupefacta cuando encontró allí su paquete de galletas intacto.

Moraleja

Cuántas veces nuestros prejuicios y decisiones apresuradas nos hacen valorar erróneamente a los demás y cometer equivocaciones. Cuántas veces la desconfianza hace que juzguemos arbitrariamente a las personas o situaciones, encasillándolas en ideas preconcebidas alejadas de la realidad.

Las Diferencias


Los deseos más importantes de toda persona son crecer y ser felices, muchos piensan que una buena forma de lograr esos anhelos es la riqueza. Así como hay personas pobres y ricas, hay países pobres y ricos. La diferencia entre unos y otros no está en el tiempo durante el cual han sido creados, así lo demuestran casos como los de India y Egipto, que albergaron grandes civilizaciones de miles de años y hoy en día son pobres. En cambio, Australia y Nueva Zelanda que hace algo más de 200 añitos, eran territorios casi deshabitados y desconocidos, son ahora países desarrollados y ricos. La diferencia entre los países pobres y ricos tampoco está en los recursos naturales con que cuentan. Japón, por ejemplo, tiene un territorio muy pequeño, del cual el ochenta por ciento es montañoso, no apto para la agricultura ni la ganadería; sin embargo, es una potencia económica mundial que recibe materias primas y las industrializa y manda a buena parte del planeta, obteniendo de ello riqueza. Suiza no tiene océano, pero cuenta con una de las flotas navales más grandes del mundo; no tiene cacao, pero fabrica el mejor chocolate; en sus pocos kilómetros cuadrados se pastorea y cultiva sólo cuatro meses al año, ya que en los demás las condiciones climáticas no son favorables, pero produce los mejores lácteos de toda Europa.

Al igual que Japón, un país sin recursos naturales que exporta bienes y servicios de excelente calidad, Suiza es un país pequeño cuya imagen de seguridad, orden y trabajo lo ha convertido en la caja fuerte del mundo. Tampoco la inteligencia de las personas marca una diferencia, como lo muestran muchos estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos, logrando resultados excelentes. Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan las fábricas de los países pobres, y al hablar con ellos nos damos cuenta de que no hay diferencia intelectual. Finalmente, tampoco la raza marca la diferencia: puesto que las personas de los países nórdicos, demuestran ser una fuerza productiva; no así en sus propios países, donde nunca supieron someterse a las reglas que hacen grande a una nación. Lo que hace la diferencia, entonces, es la actitud de las personas. Al estudiar la conducta de la gente en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población simplemente siguen las reglas. En nuestros países latinoamericanos, no somos pobres porque nos falten riquezas naturales o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros: simplemente carecemos del carácter para cumplir las premisas básicas y elementales del funcionamiento social.

jueves, 4 de agosto de 2022

La Niña y el Acróbata

Era una niña de ojos grandes como dos lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que tenía memoria, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos más hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por una larga soga que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de peligros. Por eso, el hombre le indicó a la niña:

Querida amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, tú estés pendiente de lo que yo estoy haciendo y yo me ocupe de lo que tú estás haciendo. De ese modo no correremos peligro, pequeña.

Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó: No, Babu, eso no es lo acertado. Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente.

Moraleja

Concéntrate en ti y libra tus propias batallas en lugar de meterte en las de otros. Somos dos personas completas que juntas con sus individualidades, forman un todo.

lunes, 1 de agosto de 2022

El Viajero Sediento

Lentamente, el sol se había ido ocultando y la noche había caído por completo. Por la inmensa planicie de la India se deslizaba un tren como una descomunal serpiente quejumbrosa. Varios hombres compartían un departamento y, como quedaban muchas horas para llegar al destino, decidieron apagar la luz y ponerse a dormir. El tren proseguía su marcha. Transcurrieron los minutos y los viajeros empezaron a conciliar el sueño. Llevaban ya un buen número de horas de viaje y estaban muy cansados. De repente, empezó a escucharse una voz que decía:

¡Ay, qué sed tengo! ¡Ay, qué sed tengo!

Así una y otra vez, insistente y monótonamente. Era uno de los viajeros que no cesaba de quejarse de su sed, impidiendo dormir al resto de sus compañeros. Ya resultaba tan molesta y repetitiva su queja, que uno de los viajeros se levantó, salió del departamento, fue al lavabo y le trajo un vaso de agua. El hombre sediento bebió con avidez el agua. Todos se echaron de nuevo. Otra vez se apagó la luz. Los viajeros, reconfortados, se dispusieron a dormir. Transcurrieron unos minutos. Y, de repente, la misma voz de antes comenzó a decir:

¡Ay, qué sed tenía, pero qué sed tenía!

Moraleja

La mente siempre tiene problemas. Cuando no tiene problemas reales, fabrica problemas imaginarios y ficticios, teniendo incluso que buscar soluciones imaginarias y ficticias.

sábado, 30 de julio de 2022

La Gente Que Me Gusta

Primero que nada me gusta la gente trabajadora, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, que ya sabe lo que hay que hacer y lo hace en menos tiempo del esperado. Me gusta la gente que sabe medir las consecuencias de sus actos, la que no deja las soluciones a la suerte. Me gusta la gente estricta con su gente y sobre todo consigo misma, pero que no pierde de vista que somos humanos y que podemos equivocarnos. Me gusta la gente que trabaja en equipo, entre compañeros, porque producen más que los aislados esfuerzos individuales, hay muy pocas actividades que puedan terminar solos, y no existe actividad imposible si lo hacemos todos juntos. Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría. Me gusta la gente sincera, capaz de oponerse con argumentos serenos y pensados a las decisiones de su jefe. Y Me gusta la gente de criterio, que no se cree las promesas que le dicen. La que no se avergüenza de reconocer y decir que se equivocó. Y la que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente: a estos los llamo mis amigos. Me gusta la gente persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideales se trata. Me gusta la gente que trabaja por resultados y que no se tranca en pequeñeces. Con gente así me comprometo a lo que sea, aunque no reciba pago por ello. Con haber tenido esa gente a mi lado, mi vida no habrá sido en vano.

Forma esto parte de mí

 

Cuentan que un hombre sufría de ataques de ira y de cólera, así que decidió buscar una solución, así que fue a buscar un psicólogo, cuando llegó le dijo: tengo problemas con la ira, está haciendo mi vida muy desgraciada, yo sé que puedo cambiar si usted me aconseja, el psicólogo le dice: es muy interesante lo que me cuentas y de todas maneras para poder tratar bien tu problema, es necesario que me muestres tu ira para conocerla y saber de qué naturaleza es, muéstramela, pero ahora no tengo ira no estoy enojado, bien lo que tendrás que hacer es en este caso es que la próxima vez que la ira te invada, vas a venir para que puedas enseñármela, el hombre estuvo de acuerdo y regresó a su casa, algunos días después se encontró con otro ataque de cólera y marchó rápidamente para ver al psicólogo, pero como el psicólogo vivía algo lejos, tardó en llegar, cuando lo hizo, le dijo al psicólogo: estoy aquí de nuevo como me lo dijiste, estupendo, muéstrame tu ira, pero al hombre se le había acabado la rabia durante el camino, parece que no viniste lo suficientemente deprisa, la próxima vez ven lo más rápido posible, pasaron unos días y otra vez el hombre volvió donde el psicólogo esta vez muy rápido pero otra vez se le había acabado la ira y así pasaron más de 10 veces y nunca podía mostrarle su ira, el psicólogo se cansa y le dice: esto no es posible!, creo que me has engañado, si la ira formara parte de ti, podrías enseñármela, has venido al consultorio más de 10 veces y nunca has sido capaz de mostrármela, esa ira, no te pertenece, no es tuya, solo te invade en cualquier lugar y con cualquier motivo, por tanto, la solución es fácil, la próxima vez que la ira llegue a ti, déjala pasar de largo.

El Pintor Y Sus Cuadros

Hace muchos, muchos años, vivía en cierto país, un joven y famoso pintor. Una vez decidió crear un retrato realmente grandioso, un retrato de la bondad más pura, con un par de ojos que irradiasen paz eterna. Emprendió la búsqueda de una persona cuyo retrato reflejase la luz de la alegría. Recorrió pueblo tras pueblo y una jungla tras otra en busca de esa persona. Finalmente halló un pastor cuyos ojos brillaban, cuyo rostro y aspecto daban la vaga sensación de que provenía de una morada celestial. Bastaba echarle una mirada para convencerse de que Dios también se halla presente en el hombre. El artista pintó un retrato de este hombre. Millones de copias del retrato se vendieron por todas partes. La gente se sentía agradecida de poder colgar el retrato en sus paredes.

Luego de un intervalo de veinte años, cuando el artista había envejecido, pensó en hacer otra obra maestra. Había experimentado que la vida no es sólo bondad; también el mal mora en el hombre. La idea de pintar un cuadro de la maldad le perseguía, pues sólo tendría un hombre completo si tenía las dos pinturas, complementándose la una a la otra. Había realizado una pintura de la cualidad divina; ahora deseaba retratar a la encarnación del mal.

Deseaba hallar a un hombre que no fuese un hombre, sino un demonio. Recorrió guaridas de juego, bares y manicomios. El sujeto debía estar lleno de los fuegos del infierno; su rostro debía mostrar todo lo que es malo, feo y sádico. Debía ser un símbolo del pecado... Después de prolongada búsqueda, el artista encontró a un prisionero en una cárcel. El hombre había cometido siete asesinatos, y por eso se le había sentenciado a ser colgado en pocos días. El infierno era obvio en sus ojos: irradiaban odio. Su rostro era el más desagradable que pudieras encontrar.

El artista comenzó a retratarlo. Al terminar, trajo su pintura anterior y colocó una pintura al lado de la otra, para apreciar el contraste. Desde el punto de vista artístico, era muy difícil decidir cuál era la mejor. Las dos eran maravillosas. Permaneció de pie, mirando los dos cuadros.

Y entonces oyó un sollozo. Volteó la cabeza y vio al prisionero, encadenado y llorando. El pintor se quedó perplejo. Preguntó: Amigo mío, ¿Por qué lloras? ¿En qué forma te perturban estas pinturas? El prisionero respondió: He intentado ocultar la verdad durante todos estos días, pero hoy me he visto vencido: Tú quizás no sabes que la primera pintura también es mi retrato. Ambos son retratos míos. Yo soy el mismo pastor que encontraste hace veinte años en las montañas. Lloro por mi caída de los últimos veinte años, del cielo al infierno.

 

Moraleja

La vida del hombre tiene dos lados opuestos, dos pinturas. En cada hombre están presentes tanto el bien como el mal. En cada hombre existen tanto la posibilidad del cielo como la del infierno. En el hombre puede crecer un ramo de hermosas rosas. También en el hombre puede acumularse un montón de barro.

lunes, 25 de julio de 2022

El Problema

Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio. Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo. El gran maestro reunió a todos sus discípulos para escoger a quien tendría ese honor. –Voy a presentarles un problema, dijo, –aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo. Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: –Este es el problema. Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños delicados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados. Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el florero con determinación y lo lanzó al suelo, usted es el nuevo guardián, le dijo el gran maestro y explicó: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos. Puede tratarse de un vaso de porcelana muy caro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener ninguna duda, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo.

Moraleja

Los problemas tienen un raro efecto sobre la mayoría de nosotros: nos gusta contemplarlos, analizarlos, darles vuelta comentarlos, los comparamos. Se ha dado en llamarlos parálisis por análisis a este proceso de contemplación e inacción. ¿Y la solución? Hay que obedecer, no importa lo que le pidan

martes, 19 de julio de 2022

Autentico conocimiento

En una ocasión unos discípulos eran sometidos a duras pruebas para poder ingresar a formar parte de un grupo místico de sabios, pusieron a ellos en 5 pozos llenas de serpientes venenosas, con el objetivo que pasaran la noche ahí, la primera jaula estaba vacía: llena de serpientes pero sin ningún discípulo, en la segunda jaula estaban las serpientes y el discípulo muerto, tirado en el piso, en la tercera jaula estaba el discípulo sentado, pero con todas las serpientes muertas, en la cuarta jaula el discípulo había ahuyentado a las serpientes con una hoguera y dormía a pierna suelta. Y en la quinta jaula el discípulo estaba en postura de meditación, todo sereno mientras las serpientes recorrían por todo su cuerpo, ¿Cuál es el candidato que ha triunfado en la prueba? Después de analizar las conclusiones, las serpientes no eran venenosas, las apariencias engañan, el sabio ganador fue el de la cuarta jaula.

En el primero caso, es evidente que el hombre huyó creyéndose en peligro. El segundo murió preso de su propio miedo. El tercero hizo un acto de valor matándolas, pero solo mató a animales indefensos. El quinto realizó un esfuerzo de concentración y control innecesarios en una situación que no lo requería. Solo el cuarto candidato tenía un conocimiento real, él sabía que aquellos animales no eran peligrosos, por eso se tumbó tranquilamente a dormir, aunque antes prefirió encender una hoguera para calentarse y sacer del pozo a las serpientes para estar más cómodo.

martes, 5 de julio de 2022

Fortunas Del Campo

En cierta ocasión un acaudalado padre de familia llevó a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que este viera cuán pobres eran ciertas personas y comprendiera el valor de las cosas y lo afortunados que eran ellos. Estuvieron un día y una noche en la granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje, ya de regreso en casa, le preguntó a su hijo: –¿Qué te pareció el viaje?, ¡Muy bonito, papá! Respondió el niño ¿Viste qué tan pobre y necesitada puede ser la gente del campo?, Sí papá.¿Y qué aprendiste? Aprendí que nosotros tenemos un perro en nuestra casa, ellos en el campo tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina de veinticinco metros, ellos tienen un riachuelo sin fin. Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio que alumbran en la noche, a ellos los iluminan las estrellas. Nuestro patio llega hasta el muro de la casa, el de ellos llega hasta los cerros. Especialmente, papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia. Como tú y mi mamá deben trabajar todo el tiempo ya casi nunca los veo. El padre se quedó mudo y el niño remató: –Gracias, papá, muchas gracias por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser.

jueves, 30 de junio de 2022

Los Obstáculos En Nuestro Camino

Un rey puso una gran roca en medio del camino, obstaculizando el paso. Luego se escondió para ver si alguien la retiraba. Los comerciantes más adinerados del reino y algunos cortesanos que pasaron simplemente rodearon la roca. Muchos culparon al rey de no mantener los caminos en buen estado, pero ninguno hizo algo para retirar el obstáculo. Entonces llegó un campesino que llevaba una carga de verduras. La dejó en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró. Mientras recogía su carga, encontró una cartera en el piso, justo donde había estado la roca. Contenía muchas monedas de oro y una nota del rey, indicando que esa era la recompensa para quien despejara el camino. El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.

Moraleja

Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la propia condición. ¡Si alguna vez cae, levántese y siga adelante!

miércoles, 29 de junio de 2022

La Culpa Es De La Vaca

 

En una ocasión se estaba promoviendo la exportación de artículos bolivianos de cuero hacia los Estados Unidos y para garantizar la calidad del producto los americanos ni lerdos ni perezosos, mandaron a un investigador a entrevistar a los representantes de 1000 almacenes en Bolivia. La conclusión de la encuesta fue contundente: los precios de tales productos eran altos y la calidad muy baja. El investigador se dirigió entonces a los fabricantes para preguntarles sobre este problema. Recibió esta respuesta: –no es culpa nuestra; las curtiembres tienen un impuesto aduanero de protección de 15% para impedir la entrada de cueros argentinos. A continuación, les preguntó a los propietarios de las curtiembres, y ellos contestaron: –no es culpa nuestra; el problema radica en los mataderos, porque ellos sacan cueros de mala calidad, como la venta de carne les reporta mayores ganancias con menor esfuerzo, los cueros les importan muy poco y como sea lo sacan. Entonces el investigador, armado de toda su paciencia, se fue a un matadero. Allí le dijeron: –no es culpa nuestra; el problema es que los ganaderos gastan muy poco en venenos contra las garrapatas y además marcan por todas partes a las reses para evitar que se las roben, prácticas que destruyen los cueros. Finalmente, el investigador decidió visitar a los ganaderos. Ellos también dijeron: –no es culpa nuestra; esas estúpidas vacas se restriegan contra los alambres de púas para aliviarse de las picaduras.


Moraleja

Nunca es mi culpa: la culpa es del vecino, de la suegra, del jefe, si entendiéramos que se gasta menos tiempo y esfuerzo en asumir la culpa que en inventar excusas, las cosas mejorarían para todos.

martes, 28 de junio de 2022

Preso de la ira

 


Por azares del destino, dos hombres habían sido encarcelados injustamente y estuvieron presos durante varios años recibiendo todo tipo de maltratos y humillaciones por parte de sus carceleros. Pasaron los años y fueron finalmente liberados y cada quien tomó su camino, después de un tiempo estos dos hombres se volvieron a encontrar y comenzaron a recordar viejos tiempos compartidos, incluso los tiempos compartidos en la cárcel, hasta que uno de ellos le pregunta al otro: ¿te acuerdas de esos carceleros desgraciados que nos hacían la vida imposible?, ah, no, yo casi no me acuerdo de esa época oscura de mi vida, ya lo olvidé todo, ¿y vos? Yo los odio con todas mis fuerzas y espero vengarme algún día, el otro amigo se sorprende y le dice: “lo siento por ti querido amigo, si eso es así, significa que ellos aún te tienen preso”.

sábado, 25 de junio de 2022

Copos De Nieve

 

Dos pájaros estaban posados sobre una rama durante una nevada, y se pusieron a conversar: ––Dime, ¿Cuánto pesa un copo de nieve? le preguntó el pájaro carpintero a la paloma mensajera, –Casi nada, fue la respuesta. –En tal caso, antes de irme déjame contarte una historia, replicó el carpintero. –Al empezar este invierno me posé sobre la rama de un abeto. Fue un invierno tranquilo, y como no tenía otra cosa que hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre las ramitas y las hojas de mi árbol. Su número exacto fue 3.741.959, cuando el último copo de nieve que cayó sobre la rama, sin que nada pasara, esta se partió, dijo el pájaro, y se alejó volando. La paloma estuvo reflexionando un rato sobre esa historia y por fin se dijo: –Quizá sólo haga falta la voz de una persona más para que la paz llegue al mundo.


Moraleja


Un grano de arena no es nada, pero millones de granos forman montañas.

Pareciera que el esfuerzo de una sola persona no significa nada, pero, si se hace la diferencia cuando todos ponemos un poco de nuestra parte. 


martes, 9 de enero de 2018

Asamblea en la Carpintería


Cuentan que en una carpintería hubo una extraña asamblea, se reunieron todas las
herramientas discutiendo sus diferencias, en ese momento el martillo ejercía la presidencia, pero el resto le exigía su renuncia, ¿la causa? Hacia demasiado ruido, era rudo, y se pasaba todo el tiempo golpeando, El martillo aceptó su culpa, pero dijo: "si yo me voy, que se vaya también el destornillador", porque es muy vueltero da vueltas y vueltas y vueltas y nunca llega al punto central del objetivo. El destornillador acepta los argumentos y Dijo: ya, está bien, acepto, yo me voy, pero si yo me voy, también que se vaya la lija, es que es muy áspera para tratar a las cosas, no tiene tacto, las lastima. La lija aceptó dijo: "Bueno ya, yo me voy, pero si yo me voy también que se vaya la regla, esa regla se cree perfecta y siempre está midiendo a los demás.
En ese momento entró el carpintero, junto a todas sus herramientas e inició su trabajo, Utilizó el martillo, la lija, el metro y el destornillado, Cuando el carpintero se fue, las herramientas retomaron la discusión, La rústica madera se convirtió en un hermoso mueble, Pero el serrucho se adelantó a decir: Señores, quedó demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, por eso en lugar de fijarnos en nuestras flaquezas, debemos concentrarnos en nuestras fortalezas” Entonces todos entendieron que el martillo era fuerte, el destornillador unía y daba fuerza, la lija era especial para limar las asperezas, y la regla era precisa y exacta. 

Moraleja 

Lo mismo sucede con los seres humanos. Cuando uno busca defectos en otra persona, surgen los problemas, al contrario, cuando se busca en los puntos fuertes de otro, florecen las mejores relaciones humanas. Es fácil encontrar defectos, cualquiera puede hacerlo, por eso tenemos que fijarnos en lo que nosotros hacemos y no fijarnos en lo que hacen los demás.

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